lunes 9 de noviembre de 2009

juan de mairena II

sobre la muerte, señores, hemos de hablar poco. Sois demasiado jóvenes... Sin embargo, no estará de más que comencéis a reparar en ella como fenómeno frecuente y, al parecer, natural, y que recitéis de memoria el inmortal hexámetro de Homero:
Oieper phyllon toide kai andrón
dicho en romance: "como la generación de las hojas, así también la de los hombres"
Homero habla aquí de la muerte como un gran épico que la ve desde fuera del gran bosque humano. Pensad en que cada uno de vosotros la verá un día desde dentro, y coincidiendo con una de esas hojas. Y, por ahora, nada más.

domingo 25 de octubre de 2009

who´ll stop the rain (y eso que en vila-real no llueve mucho...)

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miércoles 21 de octubre de 2009

festes 2008 vila-real

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viernes 7 de agosto de 2009

te quiero


te quiero, y eso es algo que ya nunca va a cambiar, pasen los años, las penas o las alegrías.
conocerte, sentirte y escuchar tu voz es lo único que he hecho en esta vida que ha tenido sentido, pues todo lo demás es insignificante a tu lado. no me importa vivir sin dinero, sin salud o morir, si todo lo paso cogido de tu mano, si siempre estas a mi lado para decirme que me quieres y que me necesitas. yo también te necesito, como el aire, para poder respirar la esencia de tu cariño y para aprender a respetar todo lo que tu representas, que no es poco.
darte las gracias por quererme es lo normal, yo quiero agradecerte que, de todos los hombres que has conocido, me hayas elegido a mi para el resto de nuestros días, con todos mis defectos y manías, y también enfados y chistes sin gracia, y con mis rarezas que, por otra parte me hacen único, aunque sean difíciles de entender.
por mi parte, estoy dispuesto a entender todas tus cosas, a apreciarlas y a respetarlas, por los siglos de los siglos...

domingo 2 de agosto de 2009

juan de mairena

La vida de provincias - decía mi maestro, que nunca tuvo la superstición de la corte - es una copia descolorida de la vida madrileña; es esta misma vida, vista en uno de esos espejos de café provinciano, enturbiados por muchas generaciones de moscas. Con un estropajo y un poco de lejía... estamos en la Puerta del Sol.